Foto tomada por Chris Devers licencia CC

Impresión 3D y Arquitectura

La simulación por computador ha sido utilizada en ingeniería y arquitectura por un largo tiempo. Sin embargo, la visualización de edificios y estructuras ha sido, tradicionalmente, hecha a través de modelos a escala fabricados con madera, espuma o cartón. Esto le permite a los arquitectos ver cómo se comportaría su edificio en el espacio físico y verificar y rectificar posibles problemas.

Ahora, la impresión 3D combina la precisión de las simulaciones computarizadas con la tangibilidad de los modelos a escala, más conocidos en el mundo arquitectónico como Maquetas.

Modelo impreso en Polyjet

Las maquetas arquitectónicas realizadas a partir de impresión 3D nos dan la oportunidad de reducir el número de pasos necesarios para su realización, disminuyendo el tiempo de diseño mientras se conservan los detalles finos del plan arquitectónico final; y puesto que la impresión 3D ofrece este ahorro de tiempo, el nicho de usuarios está creciendo aceleradamente. Por lo tanto, es importante saber las fortalezas y limitaciones tanto de la tecnología FDM como de la tecnología Polyjet para esta aplicación específica.

Modelo impreso en Polyjet

Ambas tecnologías producen maquetas arquitectónicas detalladas y de alta calidad, y su facilidad de uso le permite a los diseñadores producir modelos de bajo costo para todas las etapas de diseño. Los materiales disponibles en las dos tecnologías permiten también hacer mejoras post-impresión de forma sencilla para incrementar la calidad de la maqueta. El modelo impreso puede fácilmente incorporar partes articulables que permiten visualizar el interior del edificio. Adicionalmente, las maquetas grandes pueden seccionarse en partes más pequeñas, ya sea para propósitos de exhibición o para acomodar un modelo de gran tamaño al espacio de impresión. Estos modelos pueden ser posteriormente unidos con una gran variedad de epóxicos y solventes, por lo que la maqueta terminada lucirá como si fuera impresa en una sola pieza.

Sin embargo, aunque estas dos tecnologías producen modelos detallados y de alta precisión y calidad, cuando la geometría empieza a tornarse más compleja puede presentar fallas, especialmente en lo que se refiere a voladizos. Varias compañías productoras de impresoras 3D se han esforzado por presentar soluciones a este inconveniente, logrando conseguirlo, en mayor o menor medida, mediante materiales de soporte que sostienen los voladizos mientras se realiza la impresión, y que son removidos al terminar.

Modelo impreso en FDM vista interior

Con todo, ambas tecnologías nos ponen un paso adelante en lo que se refiere a la producción de maquetas, permitiéndonos producir modelos complejos con paredes delgadas y cavidades internas reduciendo los tiempos de fabricación en un 50-80%, los costos en un 40-75% y produciendo modelos que permanecen estables con el paso del tiempo, sin presentar deformaciones ni distorsiones y resistentes al agua (y a las cortadas!).

Modelo impreso en FDM vista exterior